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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Hasta los hombres fortachones buscan refugio cuando la tierra empieza a temblar. Esto nos recuerda el terremoto del 4 de febrero de 1976, donde murieron más de  25 mil personas, 75 mil quedaron heridos. Todos, aquella madrugada, corrieron hacia a un refugio, todos buscaron refugiarse y vivir. Y en la vida cuando uno encuentra el refugio correcto sobrevive, pero cuando uno se mete al equivocado encuentra la muerte. Y en la vida hay sismos, una enfermedad, falta de trabajo, problemas en el matrimonio, problemas con los hijos o problemas con los amigos del colegio o del trabajo, y así uno tiende a buscar donde protegerse, pero muchas veces se busca el lugar o la ocasión equivocados y terminamos destruidos o en peores condiciones, o bien puede que encontremos los correctos y obtener  vida.

Póngase a pensar ¿qué hace generalmente el ser humano cuando está triste, de bajón y  no conoce al Señor? Puede ser que un amigo le ponga la mano sobre el hombro y le diga: “Tranquilo mano, tranquilo, vamos a echarnos una” Eso de una usted sabe que es una gran mentira como prestame un quetzal y te lo pago mañana. Y ahí van todos los amigos, porque para tomar alcohol no hace falta dinero, siempre hay quien invite. ¡Ah el alcohol! ¿Ha visto los anuncios? Sacan unos monumentos. ¿Por qué no sacan las escenas como las del hombre de  más de 40 años que se me acercó esta semana con problemas de licor? ¿Por qué no sacan a una mujer que está llegando al límite de aceptar a un alcohólico en su casa? ¿Por qué no sacan a las mamás que dejan a los niños abandonados, porque están atacadas por el vicio? El licor, seguramente, es un refugio para muchos,  pero por un corto tiempo, porque luego se vuelve a la dura realidad. Sismos en la vida habrá por todo el tiempo y siempre buscaremos un refugio. Hace poco platiqué con una persona conocida, que si usted lo ve es de aquellos que caen bien, hasta su risa es contagiosa. A pesar de ser una persona con tantas bendiciones y que cae bien a todo el mundo, tuvo que enfrentar problemas, uno de ellos la ausencia de su papá. Vino la soledad, vino el rencor, el resentimiento, la tristeza y a pesar de ser un hijo de Dios y conocer lo que la Biblia nos enseña, un día probó la cocaína, tres meses después estaba endeudado hasta el cuello.

Estaba a punto de perder su matrimonio. Estuvo interno en un centro de rehabilitación donde le dijeron que tenía tres caminos: hospital, cárcel o muerte. Me decía: Alex yo amo a Dios, mi Señor, pero quiero confesarte algo: los mejores momentos de mi vida los pasé drogado, porque las drogas sí son un refugio, pero son un refugio temporal, que al final de cuentas nos matan. La tentación más grande que tenemos los seres humanos y que puede convertirse en un refugio es la misma atracción que Dios puso de forma natural en nosotros.  Pero eso es algo natural que Dios pusiera en nosotros, Él nos dio ese regalo del matrimonio, de sentir atracción hacia el sexo opuesto, pero podemos caer en el aparente refugio de ir al sexo fuera del matrimonio.

Fue publicado un artículo en Prensa Libre, titulado “Sexo sin amor  ¿es válido?”. Y cita al director y guionista Woody Allen quien dice: “El sexo sin amor es una experiencia vacía”. Mauricio Aquino, psiquiatra con especialidad en sexología, estima que “las mujeres solteras y casadas que practican el sexo sin amor, tienen una enorme necesidad afectiva, la cual tratan de mitigar por medio de los encuentros sexuales. No obstante, estas relaciones son sintomáticas y aunque pueden durar años en algún momento terminan por fastidiar hasta llegar a su fin. Por lo general las mujeres que lo practican tienen baja estima, carecen de amor, tienen incapacidad para desarrollar habilidades sociales y han sido educadas de manera autoritaria”.

¿Por qué a veces las jovencitas se entregan a un hombre a plenitud? ¿Por qué los jóvenes buscan el refugio de acostarse con una mujer? Y pongo a los jóvenes, porque estoy hablando de gente virgen, no hablo de adultos que también hacen lo mismo ¿por qué? Porque hay una necesidad de afecto. ¿Sabe cuál debería ser el refugio de los hijos? Su hogar. Recientemente me contaron que en un colegio abierto para la clase alta del país,  para gente de otras naciones, de 72 alumnos del primer año, siete únicamente tenían familia donde había un papá y una mamá viviendo juntos. Ni siquiera que se amaran sino vivían juntos. Y la gente ya no encuentra el refugio en el hogar, porque los papas nunca encontraron refugio en su hogar y así sucesivamente. Por eso nuestra juventud se está perdiendo. ¿Ha visto las escenas de Hollywood, las románticas, las gruesas? Musiquita al fondo, aquellos besos apasionados,  se despiertan en la mañana y se voltean y durmiendo sin ropa se besan. Hollywood es una mentira y los jóvenes deben entender que la virginidad es un regalo especial que ustedes deben darle al hombre y a la mujer que se casa con ustedes.

Por eso, papás, amen a sus hijos yo abrazo a mi hijita, le doy un beso y le digo que está linda, que está guapa. Denles afecto, porque cuando estén grandes no tendrán necesidad de buscar afecto en otra parte. Yo me refugio en el Señor y le doy mi amor a mi hijita. Todos queremos cariñito, agarre a su hijo , no importa que tenga 18 años, y si nunca lo ha hecho, usted lo va a abrazar y le va a dar un beso para evitar que un  aprovechado que es homosexual -que está desviado en sus tendencia- llegue y abuse de su hijo, porque los hijos necesitan afecto. Algunos jóvenes que han estado en mi oficina a pedir ayuda, porque son homosexuales, me cuentan: Yo caí en uno de los centros comerciales de este país, cuando una persona me empezó a tratar bien, me amaba, me compraba cosas y después quiero decir que no me gustaba el acto, pero sí la atención.

Ame a sus hijos. Mi hijo de pronto anda con una muñeca, ¿sabe de qué está jugando? De papá. Ame a sus pequeños, ame a sus hijos grandes, porque si no van a caer en el refugio equivocado del sexo. Llegó a mi oficina un joven de más de 30 años, que se miraba que tenía muchos recursos económicos, lo envió una amiga que no es cristiana. Me contaba que tiene un apartamento que le regalaron a los 15 años para que no llevara mujeres a su casa sino a otro lado. Y todas las noches está en un restaurante compartiendo con otras personas, pero cuando llega a su cuarto se siente solo. Uno de mis amigos -que es odontólogo- me dijo que me iba a quitar las cuatro cordales y que el domingo me las quitaba y el martes estaba trabajando. Me las quitó y me dio una pastilla para el dolor, me fui a mi casa, yo venía tranquilo. Tres horas después ya lloraba del intenso dolor, lo llamé y aunque se rió, porque lo escuché al otro lado del teléfono, me dijo qué debía tomar para aliviarme.

Los refugios equivocados sí alivian los síntomas temporalmente. Sexo fuera del matrimonio, es alegre mientras dura. Las drogas son buenas y alegran mientras dura el momento. Socializar es bueno y alegre mientras dura el momento. Pero al final de cuentas son refugios sintomáticos, temporales y que al final de cuentas son muerte.
¿Cuál es entonces un refugio para nosotros? Si usted abre conmigo su Biblia en Romanos  8:5 dice: Los que viven conforme a la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza; en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los deseos del Espíritu, refiriéndose al Espíritu de Dios en nosotros, naturaleza pecaminosa, la tendencia que tenemos a hacer todo lo que está en contra de la voluntad de Dios. En el versículo 6 dice: La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. Esto es, al final de cuentas, lo que buscamos en todo refugio: vida y paz. Y esa es la mentalidad que proviene del Espíritu. Versículo 7: La mentalidad pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es capaz de hacerlo. Los que viven, según la naturaleza pecaminosa, no pueden agradar a Dios. En Proverbios 28:1 dice: El malvado huye aunque nadie lo persiga; pero el justo vive confiado como un león.

¿Sabe cual  es el refugio para nosotros? La vida cristiana. ¡Cómo no va a ser un refugio la vida cristiana! Yo recuerdo a los 12 años la formación que me habían dado, los pensamientos del espíritu son sobre si uno tiene novia se casa. Y yo miraba a alguna mujer por ahí y decía que bonita, pero no puedo tener novia. ¿Para qué? Sólo para pecar. Imagínese. Mis papas no me dijeron que no tuviera novia, simple y sencillamente entendía lo que decía la Escritura. Cómo a los 11 años vi por primera vez a la que sería mi esposa, Aixa, y dije: Señor bendice, padre ese es mi pedido. Y a pesar que le mandé un par de tarjetitas, ¿sabe por qué no me hice novio y no le dije que me gustaba? Porque en el Señor sabemos que la vida se toma en serio y que hay consecuencia de todo lo que hacemos, porque todo lo que sembramos cosechamos.

Jóvenes, la vida cristiana es su refugio. Los pensamientos de la naturaleza pecaminosa que tiene que ver con vicios, con sexo, con pensamientos que van en contra de Dios, con rebelión que va en contra de los padre, solamente traen muerte. Los padres saben por qué no los dejan ir a las fiestas, no es por egoísmo, sino por cuidarnos. A mi nunca me prohibieron ir a una fiesta, yo nunca fui, porque tenía la convicción que la vida cristiana es el refugio del ser humano. Porque a una fiesta uno va a pecar, porque fiesta sin guaro no es fiesta ¿no es cierto? ¿A qué va uno a las fiestas? Vaya un día a la zona 10 y no va a ver a patojos bailando separados, no. Va a ver a unos patojos dándose una besuqueada tremenda. La vida lejos de Dios es una vida de muerte, porque luego los jovencitos se exponen al alcohol. Me da lástima ver a papas cristianos que dicen: “Yo los dejo ir para que prueben, para que disfruten”.  ¿Probar qué? Si el alcohol, el sexo, las drogas y la haraganería fueran buenas, el pediatra le diría: Su hijo ya tiene 12 años, llévelo a tal casa de citas, muy saludable el lugar. ¿Usted es cristiana? Hay un pastor  cristiano para que ore a la salida por él.

Jóvenes, levanten la frente y digan: la vida cristiana es mi refugio. Y si se burlan de usted porque todavía es virgen a los 22 años, si es mujer y le preguntan burlonamente si ya se acostó con fulano de tal. Si se burlan de usted porque no toma ni fuma, no tema en afirmarlo, porque ni es basura, ni poca cosa. Esto es como si llegaran en la mañana cuando está desayunando y le preguntaran si usted toma agua con cloro. ¿Por qué se va a avergonzar de lo que es su refugio? ¿Por qué? Jóvenes y adultos, el cristiano no va con el alcohol, el cristiano no va con las fiestas. Triste es llegar a una boda, predicar y en las mesas hay licor. La vida cristiana es nuestro refugio, jóvenes, ser como todos es bien fácil, sólo hay que ser cómplice y borrar cassette por un ratito. Acostarse con un hombre y una mujer  no se requiere más que un poquito de valor y un poquito de espacio. Echarse una cerveza no se requiere nada de valor sólo presión. Pensamientos del espíritu son el paso, nunca olviden eso. Pablo dijo: “No me avergüenzo del Evangelio, porque es poder de Dios para salvación”.

Si yo tengo un amigo que su papá es mecánico y está en mi clase del colegio y vamos ir a la Antigua a bajar esa cuesta de las Cañas y me dice: “No te subás a ese bus, porque mi papá me dijo que los frenos están malos”. Yo puedo quedarme abajo y soportar todas las burlas de los de arriba, porque yo sé a donde van, van a morirse. El Salmo 46:1 dice: Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momento de angustia. Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar; aunque rujan y se encrespen sus aguas, y ante su furia retiemblen los montes. El versículo 7 dice: El Señor todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Y si usted viene hoy aquí cargado, cansado y siente que no puede más, quiero decirle que la respuesta está en Cristo Jesús, porque Isaías 40:28 pregunta  ¿Acaso no lo sabes? ¿Acaso no te has enterado? El Señor es el Dios eterno, creador de los confines de la tierra. No se cansa ni se fatiga, y su inteligencia es insondable. El fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil. Aún los jóvenes se cansan, se fatigan, y los muchachos tropiezan y caen; pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas; correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán. Él nos da las fuerzas, Él es nuestro refugio. Enterramos a don Alfonso Reinoso el viernes y sus hijos  pronunciaron palabras de bien a su padre, escuchamos decir: “Gracias Dios por el tiempo que nos lo diste”. Esa fortaleza sólo puede venir de alguien que está parado sobre la roca y el fundamento que es Dios. El Señor es la roca y el fundamento que nunca permite que nos hundamos.

Una mañana íbamos a excursión con mi mamá y en el carro iban unos 10 amigos de la cuadra. Yo llevaba una manzana, pero siempre la recomendación de mis papás, para que no fuera a utilizar una navaja o cuchillo por precaución a una herida o que me pudieran lastimar esos instrumentos. Recuerdo que tomé la manzana, Jorge mi hermano llevaba una cuchilla, la tomé y sucedió el accidente: me corté. Tenía dolor, hemorragia y miedo que fueran a regañarme y sobre esto que fueran a ponerme una inyección.  Pasé media hora, un tiempo miserable, un tempo horrible, mis amigos jugando y yo haciéndome el loco por ahí, sufriendo en silencio, guardando mi error y entonces llegó el momento en el que ya no aguanté. Y le dije a mi mamá que me había cortado un poquito, así confesamos los niños nuestros pecados, inocentemente. Me llevaron a la enfermería, la enfermera me lavó, me puso crema, otras cosas y una curita. Y a pesar de que no pude disfrutar ese día, estaba en paz con mis papás, no había que ocultarles nada, ellos eran mi refugio. Y pensando en este mensaje me recordé de las palabras de David en el Salmo 32 que dijo: Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados. Dichoso aquel a quien el Señor no toma en cuenta su maldad y en cuyo espíritu no hay engaño. Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mí gemir de todo el día. Mi fuerza se fue debilitando como al calor del verano, porque día y noche tu mano pesaba sobre mí. Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad. Me dije: “Voy a confesar mis transgresiones al Señor”, y tú perdonaste mi maldad y mi pecado. Por eso los fieles te invocan en momentos de angustia; caudalosas aguas podrán desbordarse, pero a ellos no los alcanzarán.  Tú eres mi refugio; tú me protegerás del peligro y me rodearás con cánticos de liberación. El Señor dice: “Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti. No seas como el mulo o el caballo, que no tienen discernimiento, y cuyo brío hay que domar con brida y freno, para acercarlos a ti.”  Muchas son las calamidades de los malvados, pero el gran amor del Señor envuelve a los que en él confían. ¡Alégrense, ustedes los justos; regocíjense en el Señor! ¡Canten todos ustedes, los rectos de corazón!

Refugios equivocados hay muchos. Refugios buenos también, pero temporales. Sólo existe un refugio al que todos podemos correr hacia él, que es eterno e incondicional y es el refugio de amar y ser amado por Dios.

Escuche

La fe viene por el oir…